« La diferencia entre un diseñador y un artista y lo que conlleva…
Aunque a simple vista parezca que tiene mucho que ver y que se parecen mucho, entre estas dos profesiones existe una gran diferencia. La línea que separa un artista de un diseñador es muy clara: el diseñador tiene un cliente que necesita de tus servicios para realizar un proyecto. Aunque tiene una carga artística y práctica, la disciplina se desarrolla dentro de un marco estrictamente industrial, por lo que queda excluida la definición para referirse a la persona que trabaja artesanalmente, cosa que no pasa con el artista.
Los diseñadores trabajan según un proceso de diseño que comienza con la interpretación o detección de un problema o necesidad y culmina con la producción o construcción de la solución a este problema. En este proceso intervienen, entre muchas otras, habilidades que se relacionan con el manejo y conocimiento de la tecnología, la forma, la ergonomía y una gran capacidad creativa.
Normalmente el ejercicio de la actividad implica un contrato profesional entre el diseñador y el cliente, que suele ser un fabricante o una empresa, tanto en equipo como individualmente. En todos los casos, la práctica conlleva una gran responsabilidad y dominio de las implicaciones éticas del ejercicio.
Mientras que un artista es la persona que realiza o produce obras de arte. Lo que se entiende por Artista depende, por tanto, del significado de la palabra “arte“. Aunque puede existir el denominado arte por encargo, lo normal es que no sea así, o se tenga unas libertades que el diseñador no posee.
Dado el cambiante significado de la noción “arte”, el término “artista” sólo puede definirse o estudiarse desde un punto de vista histórico. El mismo depende de las ideas estéticas de cada época. El artista es un individuo que ha desarrollado tanto su creatividad como la capacidad de comunicar lo sentido, mediante el buen uso de la técnica. En la foto a continuación tenéis un detalle de la obra de Jackson Pollock, “Autumn Rhythm“.
Pero,en cambio, si eres un diseñador web, debes tener la capacidad de sintetizar los conceptos que un cliente te transmite en palabras, ya sean habladas o por escrito, en el aspecto gráfico de un website. Y debes saber que no eres un artista, y que los criterios de selección de colores, tipografías y demás componentes de un website deben tener una justificación más allá del me gusta o no me gusta, para poder defender tu criterio como profesional ante un cliente.
Por regla general, cuando llevas años realizando los mismos encargos, es probable que la justificación de un website salga sola, puesto que tienes asumidas una serie de reglas por las que te riges para diseñar una página web, pero esto no es óbice para que cuando lo tengas que justificar ante un cliente no hayas dado los pasos necesarios hasta llegar al resultado final de tu diseño, tu subconsciente si lo ha hecho. En otras palabras, cuando realizas una línea de diseño tu tienes que ser tu propio cliente y además el más exigente de los clientes y cuando tienes una duda, esa duda la tendrá el cliente, así que debes de intentar subsanarla con una justificación lógica atendiendo a criterios de usabilidad, color, forma, estructura, maquetación, etc. con el fin de saber defender tu criterio como profesional por encima de criterios subjetivos.
Pero como el diseño no es una ciencia exacta y, al fin y al cabo, es muy fácil caer en el me gusta, no me gusta, ya que cada persona tiene una opinión por no decir un gusto, la labor del diseñador consiste en basar su retórica sobre unas bases metódicas que justifiquen mediante ejemplos claros el uso o no de determinados conceptos o criterios para defender su diseño.
El problema surgirá, cuando des con personas que no entiendan de qué les hablas y por lo tanto, tengan un gusto diferente al tuyo. En este caso recomiendo que lo intentes dos veces, a lo sumo tres. Pero si ves que das con una pared, lo mejor es tomar el camino medio y hacer lo que el cliente te exija, por el simple motivo de que él quien paga y, como he dicho antes, somos diseñadores y no artistas. Y además te ahorrarás un montón de discusiones que no llevan a ningún lado y de dolores de cabeza. Y guardarás todas esas energías para esos clientes que sí confían en tu labor y te dejan hacer, porque saben que el profesional eres tú.
http://secuoyas.com/blog/2009/07/21/la-diferencia-entre-un-disenador-y-un-artista-y-lo-que-conlleva/